Philips aparece en nueve de nuestras veinticuatro familias — afeitadoras
rotativas, cortapelos, recortadoras de barba, kits multifunción, recortadoras
corporales, recortadoras de nariz y orejas, secadores, rizadores y cabezales de
recambio. Dieciséis productos en total, la marca más presente del sitio, por
delante de Remington (nueve) y Braun (ocho).
Lo que encontramos al escribir los análisis
La duración del autoafilado está publicada. Cada rotativa Philips de aquí
declara que sus cuchillas siguen autoafilándose durante dos años; solo Panasonic
publica también una duración, cinco años, en la ES-LV67. En un producto cuyos
cabezales son una pieza de desgaste, esa cifra es lo más parecido a un coste de
uso dado por un fabricante — y se declara idéntica en la S3145 a 60 €
y en la S7887 a 130 €.
Lo que cuesta mantener un primer equipo hace la cuenta.
La compatibilidad se da como patrón de código, no como nombre de gama. Los
cabezales SH30 se declaran para S1XXX, S3XXX y S54XX; los
SH71 para S77XX y S55XX. Se comprueba de un vistazo contra el
código de su propia afeitadora. También revela una trampa: la
X3053 «Series 3000X» no figura en ninguno de esos patrones pese a su nombre; su manual dice qué cabezal le corresponde.
Un cable, y ningún enchufe. La OneBlade QP2824, el
Multigroom MG3946 y las dos rotativas de entrada llegan con un cable
de carga USB-A y sin adaptador de red. En las fichas de las rotativas, Philips lo
justifica por reducir el número de adaptadores que pone en el mercado; conviene
saberlo antes de que llegue la caja —
carga USB sin adaptador.
Donde se acaban los datos. La recortadora corporal BG7025 no publica
ni autonomía, ni tiempo de carga, ni índice de agua, mientras las otras tres
recortadoras corporales del sitio declaran uno. El rizador automático
BHB876 publica tres posiciones de temperatura y ni una cifra en grados.
En esas dos páginas, Philips dice menos que en otras.